DIEZ RAZONES PARA VOTAR EN BLANCO EN IBAGUÉ Y EN EL TOLIMA

1. LA MINERÍA. Tolima, incluido Ibagué, está inundado de títulos mineros. Es uno de los problemas más nefastos de la región, que viene causando no sólo conflictos sociales sino también poniendo en peligro la vida misma. Un caso emblemático es el de la Colosa. En el marco de este problema y a lo largo del tiempo no ha aparecido el primer partido o candidato de la política tradicional o de la izquierda democrática que se oponga radicalmente al conflicto mega minero, e invite a las masas a la rebelión a través de la movilización, con un Plan concreto, y a los trabajadores a un paro general de la producción y del transporte. Estas elecciones no son la excepción, por eso, el 25 de octubre votemos en blanco.

2. LA SALUD. La red hospitalaria del Tolima está en primeros auxilios. Todos los hospitales del departamento viven una crisis presupuestal y laboral sin precedentes, incluido el Hospital Federico Lleras Acosta, símbolo de la salud en esta región. Los trabajadores han impulsado decenas de marchas, protestas y movilizaciones, y a pesar de ello, la clase política no ha propuesto una salida viable en defensa de la salud de los tolimenses. Rescatar el servicio de salud para los pobres y con carácter estatal brilla por su ausencia en los programas de los partidos de derecha y de izquierda. Por eso, votemos en blanco.

3. LA EDUCACIÓN. La universidad del Tolima atraviesa en este momento por una profunda crisis institucional, pero a su vez, es objeto de la amenaza permanente de las políticas privatizadoras del Estado. Igual ocurre con el sector público educativo. Continúan construyéndose mega colegios en el departamento, la jornada única se hace sentir a todo galope en varias instituciones; las necesidades y falencias logísticas y de infraestructura son el pan de cada día, y la clase política no presenta una salida. Por su parte, la izquierda no propone en sus programas una salida revolucionaria, es decir, una movilización sin precedentes que pare el proceso privatizador de la educación en el Tolima. Por eso, votemos en blanco.

4. EL EMPLEO. Ibagué está considerada una de las tres primeras ciudades en registrar los más altos índices de desempleo. Crece la miseria y el hambre, aumenta la desocupación, se multiplican los puestos de ventas ambulantes, crece la inseguridad, se fortalece la delincuencia organizada, el micro tráfico y la respuesta es aumentar el pie de fuerza y no la creación de empleo; crece la indigencia, y en los programas y discursos de los candidatos y partidos no se oye una propuesta seria de disminución de la jornada de trabajo, sin disminución del salario, para que se amplíe la posibilidad y el derecho al trabajo para todos. Por eso, votemos en blanco.

5. COSTO DE VIDA. Ibagué está considerada como la quinta ciudad capital más cara del país. Eso, al lado del desempleo, el hambre y la miseria galopantes. El hecho de registrar, junto a ciudades como Bogotá, Medellín y Bucaramanga el costo de vida más alto en el país, la coloca en un limbo económico y social de consecuencias dramáticas. Sin embargo, pese a tan oscuro panorama, Ibagué no deja de ser un Paraíso Fiscal especial para sectores burgueses propios y foráneos y para la clase política tradicional de derecha. Por eso, votemos en blanco.

6. CULTURA. A Ibagué se le ha otorgado el honroso título de Ciudad Musical de Colombia; además, tiene fama de ser culta, de ser cuna de afamados escritores y cultores de todas las artes; jamás ha existido una política seria que rescate y promueva el conocimiento público de la obra y vida de sus artistas más destacados. Lugares como la Casa de Jorge Isaacs o la Casa Mutis, son objeto del deterioro y la indiferencia institucionales; igual ocurre con el Museo Panóptico de Ibagué en el que la corrupción ha dilapidado millones y sin que los responsables paguen por su delito; sin embargo, rubros dignos y significativos brillan por su ausencia en los presupuestos de la Alcaldía y la Gobernación, pues el arte y la cultura son mirados con desdén por la clase política. Por eso, votemos en blanco.

7. RECURSOS NATURALES. El río Magdalena está en etapa de transición de ser entregado a una multinacional china, como parte de la política de entrega de los recursos naturales y de la soberanía nacional del régimen colombiano al sistema imperialista mundial. Ante esta cruda realidad, la clase política, tanto de la derecha como de la izquierda democrática ha guardado silencio en esta campaña electoral, a pesar de que el río Grande de la Magdalena cruza durante una larga trayectoria y es considerado baluarte de los recursos hídricos del Tolima. También el río Saldaña está siendo destruido por el extractivismo y ningún discurso electorero lo denuncia. Por eso, votemos en blanco.

8. LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA. Ibagué y el Tolima registran, dentro de los pisos térmicos, las franjas climáticas de mayor productividad –es el caso de primer orden de Cajamarca, considerada Despensa Agrícola de Colombia-, sin embargo, el abandono estatal, la ausencia de proyectos de redención social para el trabajador campesino y los efectos devastadores de los TLC que han firmado los últimos gobiernos de Colombia con el imperialismo, vienen sumiendo a Ibagué y al Tolima en una situación cada vez más alarmante y traumática para la pequeña y mediana producción. Sin embargo, el gobierno de Santos, es indiferente a esta cruda realidad, que brilla también por su ausencia en los Acuerdos de La Habana. Por eso, votemos en blanco.

9. CORRUPCIÓN. Todas las campañas políticas están centradas en una profunda politiquería; prima el interés personal y el afán desmedido por el poder burocrático. Las alianzas más extrañas y acuerdos de todo orden, muestran la disipación de las fronteras ideológicas, en donde ya no importan las doctrinas políticas, los programas, mucho menos los principios. La ética y la moral sufren la más tremenda de las derrotas y han sido condenadas al ostracismo, desplazadas por la corrupción y las ambiciones partidistas y los grandes negocios que hacen carrera e historia en los concejos, alcaldías y gobernación del Tolima. Ibagué es el epicentro de tales males. Por eso, votemos en blanco.

10. LA CONCILIACIÓN Y COLABORACIÓN DE CLASES. La izquierda democrática no es la excepción: decenas de candidatos al concejo de Ibagué y a la asamblea del Tolima se disputan “abrirse espacios” a nombre del Polo Democrático, del Moir, el Partido Comunista y la Unión Patriótica. Ésta última, se presenta en “operación avispa”, con siete candidatos al concejo y tres a la asamblea. Además, mientras el Moir apoya a un candidato conservador que funge de “verde” a la gobernación, el Polo, el Partido Comunista y la Unión Patriótica apoyan a Mauricio Jaramillo a la gobernación y a Guillermo Alfonso Martínez a la alcaldía, quienes han sido funcionales al régimen y a la clase política tradicional, además que este último, durante una de sus dos gobernaciones eliminó la Pensión Departamental a los trabajadores del magisterio y como si fuera poco, liquidó la Orquesta Sinfónica Departamental, pero además, está por la Jornada Única y por la construcción de más Mega colegios, política que riñe contra los intereses de la educación pública y facilitará en el inmediato futuro su privatización. Por ello, sectores del empresariado ya le han manifestado su apoyo. Es decir, Jaramillo lo que ha hecho es administrarle y ahora aspira a continuar administrándole los intereses a la burguesía local y nacional. No representa una posición de independencia de clase para los trabajadores. Por eso, votemos en blanco.

Octubre de 2015.

PST TOLIMA. PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES LIT-CI

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